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viernes, 24 de diciembre de 2010

Miedo.

¿Sabes como es ese miedo de no querer preguntar algo para no enfrentarte a la respuesta?

Yo, prefiero vivir con ese miedo, con esa mentira que me hace ser un poquito más feliz día a día, hasta que llegue ese día... prefiero engañarme tanto, que termino por creerlo, prefiero no experimentar esa sensación de vacío, ese temor...
Una vez leí esto...
¿Y qué hay ahora de ese al que tanto amabas? ¿Ya le olvidaste? El amor de los jóvenes no habita el corazón sino los ojos. Cuantas lágrimas por él y como lavaron tus claras mejillas. Cuanta agua salada vertida inútilmente por un amor que ya no sabe a nada.
¿Por qué el amor parece tan dulce en apariencia y si se prueba tan tirano y cruel?. Y sí, él posee la riqueza de lo bello, pero es pobre porque todo cuanto tiene con él ha de morir.
Pues porque para el amor no hay límites de piedra y lo que el amor puede, lo debe intentar el amor.
Si alguna vez fuiste tu mismo, si los suspiros eran tuyos, tú y tus suspiros eran para otra, y ahora, han cambiado.

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